La edificación residencial crecerá un 14% en 2016.

La vivienda empuja la construcción en España. Y lo hace debido al impulso de inversores internacionales, que han activado el mercado, pero también lo han alterado generando incertidumbres de cara al futuro, alertaron los responsables del Instituto de Tecnología de la Construcción de Catalunya, ITeC.

Esta recuperación, que en el segmento de la edificación residencial va a suponer un alza interanual del 14% al cierre del 2016, y que continuará con un 7% anual en el trienio 2017-2019, es mucho menor en el conjunto de la actividad, que también incluye la edificación no residencial, la rehabilitación y la obra pública. Así se desprende de las cifras del último informe de Euroconstruct, en el que participa la citada entidad y que fue presentado ayer. Este incremento global se espera que sea del 2,1% este año y del 3,4% de media en los tres siguientes.

Pese a su fuerte crecimiento porcentual, la producción de vivienda en España sigue a años luz de los niveles precrisis, precisan en el ITeC. En el 2006 se superaron las 850.000 viviendas y el año pasado se cerró con menos de 50.000. Además, esta actividad no responde a demanda sustentada por la compra de las familias, sino por inversores extranjeros, que no sólo adquieren activos ya construidos, sino que también los promueven. Así, “el mercado funciona, pero está alterado”, manifestó Josep Ramón Fontana, jefe del departamento de mercados del instituto. “La producción nacional, prosiguió, se centra en los proyectos pequeños, en actuaciones quirúrgicas”. Y en poco tiempo, auguró, “la balanza se decantará hacia los fondos internacionales en lugar de los promotores locales”.

Según Fontana, hoy por hoy, “con tipos de interés próximos a cero, invertir en vivienda tiene retornos atractivos”. Pero, desde su punto de vista, “no hay garantía de que siga funcionando mañana” porque depende de inversores que puedan elegir otra actividad u otro país en función de la rentabilidad prevista. Además, prosiguió, “habrá que ver si los promotores internacionales invierten para la venta o para alquilar”. Existe una demanda clara. Un ejemplo está en Barcelona, donde el fuerte desequilibrio con la oferta está disparando los precios.

El informe de Euroconstruct, que analiza la actividad de 19 países de Europa, vuelve a señalar el bajísimo nivel de producción del segmento de la ingeniería civil u obra pública en España. La previsión es que siga cayendo un 11% al cierre del presente ejercicio respecto al año anterior y otro 6% en el 2017, situándose en el nivel absoluto más bajo desde que se inició la crisis. Para el 2018 se espera un repunte del 1,2%, que irá a más en el 2019, con un 3,5%.“La dinámica de estos últimos años ha sido negativa para esta actividad por la falta de gobierno y, ahora, que por fin lo tenemos, no hay dinero para invertir”, explicó el director general del ITeC, Francisco Diéguez. En el 2014 y el 2015 hubo crecimiento. Fueron años electorales, con comicios municipales y autonómicos, que suelen concentrar más inversión pública que de costumbre.

El ITeC añade otro factor: el modelo de licitación español, que está en crisis. “Se está produciendo un cambio de paradigma, afirmó Diéguez, y, en consecuencia, hay obras que están en proceso de discusión, y en algunas, caso de Adif con la ampliación de las líneas de alta velocidad, se rescindirán contratos y habrá que volver a licitarlas, lo que producirá más retrasos”.

Fuente: Real Estate Press



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